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Semblanza

Semblanza

La Señora Blanca Alicia Contreras de González, tuvo a bien la gentileza de concedernos esta entrevista que nos permitirá acercarnos valiosamente a su historia de vida:

·        Cuando y dónde nació la señora Blanca Alicia

·        (La señora Blanca se lleva el dedo índice a la boca y observa hacia el  lado derecho de su cuerpo, como si el gesto le permitiera recuperar los recuerdos) Si bueno, yo nací el 27 de Febrero de 1929, en Santa Rita,  en el Estado Táchira.

·        ¿Recuerda qué día era?

·        No mijo, yo nunca llegué a enterarme que día de la semana era porque mi Mamá no se acordaba en que día exacto había nacido yo, ella era muy desmemoriada, igualitica a mi.

·          A propósito ¿Cuáles eran los nombres de su Papá y su Mamá?

·        (En esta oportunidad se frota con cierta presión las palmas de las manos y los dedos, previo a responder), Mi Mamá se llamó, María Antonia Contreras Lagos y mi Papá Delfín Contreras Martínez

·        ¿Qué cosa recuerda con añoranza de sus papas?

·        (Y en esta oportunidad aflora en su rostro una sonrisa amplia que le iluminan los ojos y surca su tez blanca salpicada de lunares marrones que el transcurrir del tiempo han estampado en su piel) ¡que no recuerdo mijo! Bueno de mi Papá es inolvidable el sentido del humor  que el le ponía a todo lo que decía, de todo sacaba un chiste, él parecía un muchachito no se tomaba nada en serio, pero cada comentario que hacia lo hacía a uno “totearse de la risa”, y todos mis hermanos varones le aprendieron a él, esa forma de decir las cosas.

·         en cambio mi Mamá tenía un carácter más fuerte pero también lo hacía reír a uno mucho, porque ella le ponía sobrenombres a la gente por cualquier cosa, “ala mirá la cosiánfira aquella como va caminando” y él que la escuchaba soltaba la risa,  pero a ella también le tocó trabajar muy duro para cocinarle a los obreros y a los nueve muchachos que tuvo, era un ejercito de gente la que comía en la casa y nos tocaba a mi hermana Digna y a mí ayudarle a cocinar para ese gentío,

·        Ah y a propósito de sus hermanos,  ¿Cuántos hermanos tiene?

·        Horita ya no  quedamos sino siete (7), pero en la casa en total éramos nueve (9) hermanos, cinco (5) varones; mi hermano Pedro, mi hermano  Delfín, después viene Tomas, después vino mi hermano Gustavo y  Guillermo y Norberto que eran los menores  y cuatro (4) hembras mi hermana Digna que era la mayor, después venía yo, después mi hermana Hilda y Tereza que es la menor de todas las hembras, aunque mi Mamá parió trece (13) muchachos.

·        (La señora Blanca continúa narrando de forma animada y absorta en sus recuerdos),  pero cuatro (4) se le murieron chiquitos y de los nueve que nos criamos hasta grandes ya se murieron dos (2) mi hermana Hilda que se murió a los quince (15) años en un accidente muy doloroso para todos nosotros, porque ella era muy bonita y alegre y todos la queríamos mucho, ese fue un golpe muy duro para todos en la casa y mi hermano Gustavo que él si murió ya viejo, hace como cuatro años.

·        ¿Todos viven aquí en Caracas?

·        No Digna, Pedro y Tereza viven en Villa del Rosario, en Colombia y Tomas y Norberto que son más apegados viven en San Antonio de Yare, ¡ah! mi hermano Delfín, el Militar también tiene una casa allá, pero el va y viene y aquí en Caracas estamos Guillermo que vive en Las Brisas y yo aquí en Los Magallanes.

·        Cuénteme, ¿Cómo fue para venirse a vivir aquí a Caracas?

·        ¡ah! Eso fue por que mi hermano Delfín se metió a prestar servicio Militar y entonces a él se lo trajeron para acá para Caracas y entonces el ya después se consiguió a la finada Edilia y se metió a vivir con ella y un día que fue para Villa del Rosario, como él sabía que yo había aprendido la Modistería y me había comprado una maquina de coser, me dijo que si yo quería me viniera con él y  él me ayudaba conseguir trabajo aquí en una fabrica de ropa y entonces imagínese yo estaba jovencita, tendría por ahí unos veintiún (21) años, pero una prima mía, Ana se llamaba porque ella ya murió,  de las otras Contreritas que habían también se venia a trabajar y ella me dijo vamos y así nos acompañamos y sí así fue que me animé, pero no duramos ni el año aquí, porque ella se tuvo que devolver para allá y yo no me pensaba quedar por aquí sola porque mi hermano Delfín viajaba mucho y yo casi no lo veía, entonces también me devolví con Ana.

·        ¿Pero después volvió, otra vez no?

·        Si pero eso fue como nueve (9) años después cuando me casé con Pablo Antonio, entonces nos vinimos los dos, porque él trabajaba en el Ministerio de Agricultura y Cría dibujando planos, porque él era pintor y llegamos primero donde una hermana de él,  Alicia, pero era mientras le alquilaban a él un apartamento del gobierno en Petare, porque como él trabajaba con el gobierno, eso fue en el año 1961 durante el tiempo que mandaba  Rómulo Betancourt,  me acuerdo porque yo quede embarazada de Miguelito, (recapitula para cavilar las fechas exactas, siempre haciendo el gesto de llevarse el dedo índice a la cara como si este fuese un  disparador de sus recuerdos)  si fue así nosotros nos casamos como en febrero de 1960 y en 1961 nació Miguelito, y después en el 62 nació  Antonio, pero como yo estaba sola me fui a tenerlos a ambos allá, donde mi Mamá porque, dígame yo solita aquí para tenerlos sin tener quién me ayudara a nada.

·        ¿Era un constante ir y venir Ah?   

·        Si después cuando volví ya Antonio estaba empezando a gatear y mis hermanos Pedro y Gustavo se vinieron conmigo a trabajar también, Pedro entro a trabajar en la construcción que eso era lo de él y Gustavo lo que hacía era manejar un carrito por puesto, sí el siempre trabajó como chofer de por puesto, hasta que él se casó con Emma y entonces yo los dejaba con ella para yo poder ir a trabajar.

·         ¿Qué añora de su pueblo?

·        Imagínese todo, por que allá terminamos de crecer después que nos tocó bajar de Santa Rita y todo el pueblo nos conocía y nos saludaban con cariño, porque sabían que éramos las hijas de Don Delfín y en cuanta fiesta había nos invitaban a mi hermana Digna y a mi, nos decían las Conteritas, porque ellos sabían que a donde íbamos se prendía la fiesta porque nosotras llegábamos era a bailar, no a quedarnos de pie, ¡hay nosotras si gozamos cuando éramos muchachas! (y las remembranzas de su juventud le iluminaban el rostro de alegría una y otra vez a cada frase que articulaba para narrar sus vivencias juveniles)

·        Para terminar revisamos unas fotos de su juventud,  sus familiares y sus hijos, fotos que describió con detalles que la memoria le dictaba y de las cuales tomamos tres para ilustrar esta semblanza de la señora Blanca.   

 

Esencia de Valores y de Costumbres

 

Blanca, como su color de piel fue el nombre que su mamá, María Antonia decidió colocarle cuando observó a aquella pequeña niña que nació ese 27 de Febrero de 1929 en Novilleros, en el Estado Táchira en la Venezuela gobernada por Juan Vicente Gómez, era la segunda hija en nacer en un matrimonio que sumó trece hermanos en total.

Creció rodeada de su familia en un ambiente con mucha vegetación, ganado,  otros animales domésticos y todo el paisaje rural que para entonces una vereda como Novilleros, fronteriza con la vecina Colombia a la que los avatares del correr cotidiano la llevaron un día a sus once años de edad a vivir.

Alegre por naturaleza, se acostumbró a participar en todo tipo de celebración con tinte religioso y festivo que la usanza  de aquellas épocas le permitió vivir, acompañada siempre de su hermana mayor Digna, su contemporánea y confidente amiga, y con la usual estima de las personas de un pueblo pequeño como Villa del Rosario, donde cada cual estaba al tanto de cada quien.  

 Aprendió el arte de confeccionar prendas de vestir, oficio que le permitió ingresar en el campo laboral que para entonces era bastante limitado, no sólo por la escasez de los empleos en la rural frontera colombo-venezolana, sino también porque las mujeres, recién empezaban a ingresar al competido campo laboral, que para entonces era casi de total dominio masculino.     

Religiosa y creyente por tradición familiar y por que el entorno social así lo requería, Blanca Alicia Contreras Lagos Contrajo matrimonio a sus 31 años de edad con Pablo Antonio González, formando así un hogar que se radicó a vivir en la capital venezolana, Caracas y del que nacieron dos niños varones; Miguel Ángel y José Antonio.

Desde la década de los años cincuenta en pleno siglo XX, la pujante Caracas represento para Blanca Alicia la oportunidad de obtener mejores entradas económicas, aunque a cambio debió sobrellevar el pesado fardo del desarraigo Familiar, sin embargo el hecho de ser madre le proporcionó otras motivaciones  con las que asumió el destierro con verdadero estoicismo.

Hoy día cuando mira hacía atrás y observa las transformaciones que ha sufrido la vida rural y campestre de sus primeros años de vida, ella sabe y percibe que esa esencia aldeana de vida familiar, de costumbres tradicionales y de valores que se respetan, perviven aún hoy día en cada una de sus manifestaciones de vida y están allí como ejemplo cotidiano para sus hijos, nietos y  para  las futuras generaciones.

Porque más allá del proceso de evolución económica tecnológica y científica que observa a su alrededor, sabe que la Venezuela de hoy día enfrenta una profunda crisis y perdida de valores familiares, éticos y morales que se deben recuperar, por ello no oculta su afinidad ideológica con el actual proceso de revolución y de cambios de fondo que llevan a cabo la Revolución Bolivariana y el Presidente Hugo Chávez. 

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